El vino conocido como Torrontés, es una de las variedades de vino blanco más populares dentro del amplio panorama del vino en la Argentina. Hay quienes afirman que el Torrontés es el vino blanco más importante de este país, y que está a la par de algunos de los más famosos vinos, como el Malbec o el Cabernet.

Pero, ¿Cómo y cuándo llegó este vino a la región? ¿Qué diferencia al Torrontés de otros vinos?

Historia

Las variedades de uva agrupadas bajo el nombre genérico de – Torrontés – ya se cultivaban en la Península Ibérica durante el siglo XV. Desde el norte hasta el sur de España y Portugal se tienen noticias de este tipo de uva, utilizada durante siglos en la región.

Sin embargo, en la Argentina el Torrontés es diferente. Se cree que el Torrontés argentino, nació en la región de Mendoza a través del cruzamiento de dos cepas diferenciadas – la uva de Italia y la uva negra – aunque probablemente los jesuitas en el siglo XVI hayan comenzado con esta tradición, las primeras referencias a este tipo de uva provienen del siglo XIX, algunos siglos más tarde. Hoy en día, el Torrontés es uno de los vinos más producidos en todo el país.

Características

Existen tres tipos de Torrontés, emparentados pero diferentes: el mendocino, el sanjuanino y el riojano, siendo este último, el más importante tanto a nivel enológico como en sentido comercial.

Su producción es cada vez más extensa dentro de la geografía argentina, y se puede encontrar, en alguna de sus variantes, desde el norte de la Patagonia hasta la provincia de Salta, especialmente en el Valle de Cafayate. La producción de Torrontés es la que más ha crecido en las últimas décadas.

El Torrontés argentino se caracteriza por su color claro y sus aromas frutales y dulces, que contrastan con su acidez moderada en el paladar.