Cae la producción mundial de vino

La producción de vino en todo el mundo ha alcanzado su punto más bajo en sesenta años, en una crisis productiva que tiene varios motivos y que todos los actores involucrados veían venir.

La OIV, u Organización Internacional de Viña y Vino (en español), ha anunciado sus cifras oficiales para el año 2017 y los números proporcionados son verdaderamente preocupantes para el presente y el futuro de la industria. Las causas principales de la gran caída en la producción están directamente relacionadas con los problemas climáticos que afectaron en los últimos años a las regiones productoras, especialmente en Europa, que es el continente que más vino produce en el mundo.

La OIV anunció en una conferencia en París que la producción mundial cayó hasta los 250 millones de hectolitros, el histórico más bajo registrado desde 1957. De este modo, la caída con respecto al año 2016 es de un 8,6 por ciento, un retroceso realmente preocupante para la industria vitivinícola internacional.

La mayor caída se dio en los tres mayores productores de vino de la Unión Europea: Italia, España y Francia. La caída en la producción de estos tres países combinados llegó a ser de más del 14 por ciento con relación al año anterior. La producción de estos países es tan grande (son los tres mayores productores de vino del mundo) que su baja productiva fue un factor crucial en la gran crisis de este año.

La OIV y los productores de todos los países están comenzando a adoptar posibles iniciativas para enfrentar los desafíos que se vislumbran en el futuro, especialmente a medida que el cambio climático a nivel global hace cada vez más comunes eventos meteorológicos extremos como sequías, heladas y olas de calor. Se espera que en los años sucesivos las malas cosechas sean cada vez más frecuentes.